Una cotización sólida define inventario, alcance y frecuencia; calcula mano de obra, materiales, desplazamiento, costos indirectos y utilidad; y presenta inclusiones, exclusiones, vigencia y forma de pago.
Cotizar mantenimiento no es multiplicar un “precio por equipo” tomado de otra empresa. Para saber si el trabajo conviene, primero hay que entender qué equipos existen, dónde están, qué tareas se realizarán, cuánto tiempo requieren y qué recursos necesita la operación. Solo después se construye el precio comercial.
1. Levanta el inventario
Registra tipo de equipo, capacidad, ubicación, accesibilidad, estado y cualquier condición que cambie el tiempo de trabajo. Un mantenimiento de unidades idénticas pero ubicadas en techos de difícil acceso no cuesta lo mismo que en una sala técnica.
2. Define alcance
Especifica tareas preventivas, inspecciones, limpieza, filtros, drenajes, ajustes, mediciones y reporte. Separa claramente reparación correctiva y repuestos que no estén incluidos.
3. Estima mano de obra
Calcula horas reales de técnicos, ayudantes, supervisión y tiempos de traslado o preparación. Usa el costo real de la hora para la empresa, no únicamente el salario nominal.
4. Suma materiales y herramientas
Incluye consumibles, filtros cuando correspondan, productos de limpieza, elementos de protección y cualquier herramienta especial que deba alquilarse o amortizarse.
5. Distribuye costos indirectos
Vehículos, seguro, administración, coordinación, alquiler, comunicaciones y otros gastos generales forman parte del costo de prestar el servicio aunque no aparezcan físicamente frente al cliente.
6. Añade contingencia y utilidad
Después de obtener el costo, incorpora un margen razonable para imprevistos y la utilidad necesaria para sostener la empresa. Precio y costo no son lo mismo.
7. Presenta la propuesta
Incluye alcance, frecuencia, cantidad de equipos, precio, impuestos cuando correspondan, forma de pago, vigencia, exclusiones, responsabilidades y condiciones de acceso.
Usa tus propios datos; el cálculo se realiza en tu navegador.
Abrir herramientaPreguntas frecuentes
¿Cómo calcular el precio por equipo?
Primero calcula el costo total del servicio y luego distribúyelo con un criterio coherente; no uses un precio unitario sin considerar diferencias de tipo, acceso y tiempo.
¿Debo incluir repuestos?
Solo si el alcance los contempla. Muchas ofertas de mantenimiento preventivo separan correctivos y repuestos para evitar ambigüedad.
¿Qué hace que una cotización sea profesional?
Que el cliente pueda entender qué recibe, con qué frecuencia, qué no está incluido, cuánto cuesta y bajo qué condiciones.
No cambies componentes ni ajustes el sistema por una sola señal. Define el síntoma, mide, compara con especificaciones y condiciones reales, corrige la causa y verifica el resultado.
Contenido editorial desarrollado a partir de los manuscritos HVAC de Ing. Félix Daza y organizado para la arquitectura técnica de felixdaza.com. Las especificaciones del fabricante y la normativa aplicable tienen prioridad sobre cualquier guía general.